EZUSTEKOA, la vida es algo inesperado coreografía original de Mikel Arístegui
Eduardo Chillida fue, desde su obra y palabra, un defensor incansable de paz, justicia y hermandad. Por ello, el museo Chillida-Leku ha querido invitar a Mikel Arístegui a mostrar en Zabalaga esta danza que habla de paz y concordia.
Era el 25 octubre de 1936. Julián Arístegui no volvió a casa. Tiempos duros que hoy nos parecen muy lejanos. Su hijo Jose Mari y su nieto Mikel piensan que, 70 años después, se puede recordar esa situación sin olvidar la abnegación de Maria Encarnación Isasa que, como tantas mujeres calló.
Veremos un solo de danza-teatro representado por padre e hijo, cuyo objetivo es recuperar la memoria de lo sucedido, sin hundirse en la oscuridad del sufrimiento. Pretendiendo humildemente y con mucho respeto, homenajear la memoria de una familia en particular y a la vez, la de todas las que necesitan recuperar sus recuerdos para sanarlos.
Veremos al hijo buscar el abrazo de su padre estableciendo a la vez un diálogo con esculturas como “monumento a la tolerancia”.
Sirva todo ello para curar heridas y no alimentar rencores.
noviembre 2006 azaroa
Zabalaga Baserria, Museo CHILLIDA-LEKU, 11 sábado/larunbata y 12 domingo/igandea, dos pases cada día: a las 11:00 y a las 13:00. Precio: el de la entrada habitual al museo
Participantes / Parte Hartzaileak:
Concepto y creación: Mikel Arístegui
Coreografía e Interpretación: José Mari Arístegui, Mikel Arístegui
Asistente: Arantza Balenciaga
Gráficos: Iñigo Arístegui
Escenografía: Jon Joseba Arakama
Creación Musical: Edgardo Rudnitzky, Oriol Rossell costa
Vestuario: Claudia Preuss
Video: Dominik Schoetschel
Producción: MIKA producciones, Chillidaleku
Contacto: Mikel Arístegui
www.mikelaristegui.com