Enfundado en su txapela, con un rostro que aún expresaba la alegría y la emoción por haber reciibido horas antes el Premio Donostia, el actor británico visitó ayer por la mañana el museo Chillida-leku.
El veterano actor, que ya conocía algo de la obra de Chillida, mostró enorme interés por cada una de las obras expuestas, especialmente en las de alabastro.
Durante más de una hora, Sir Ian McKellen, hizo un recorrido exhaustivo por los jardines del museo para adentrarse posteriormente en el Caserío Zabalaga. Haciendo gala de nuevo, de su amabilidad, simpatía y educación cautivó a todo el personal del museo y a los visitantes allí presentes.
"una experiencia vital e inolvidable" escribió en el Libro de Honor finalizando así su visita al museo.
Thank you, Sir.