Eduardo Chillida, Ecos

El caserío Zabalaga acoge una muestra dedicada a la serie Peine del viento, una de las más emblemáticas del artista. En la sala 5 del museo se exponen diez esculturas de la serie (compuesta por 23 obras), cuya pieza central es el conjunto Peine del viento XV, un monumento público situado frente al mar en las estribaciones de la ciudad de San Sebastián donde las rocas se encuentran con el horizonte. Esta serie de esculturas ha sido una constante durante toda la trayectoria artística de Chillida desde que en 1952 creara su primer Peine y soñara con la colocación de una escultura frente al horizonte.

La seriación y repetición de un mismo tema es intrínseca a la manera de trabajar del artista, pero es la temática del Peine del viento la que más presencia ha tenido y la que más se ha dilatado en el tiempo. Su último lo realizó en 1999. La muestra revela las diferentes variaciones que la serie ha ido experimentando. El Peine del viento, concebido como homenaje a su pueblo, se ha convertido en un símbolo manifiestamente relevante de la ciudad. Estas tres piezas de acero que desafían a los elementos y dialogan con la naturaleza circundante delimitan un lugar desde el que asomarse a lo desconocido, pero también un espacio para el encuentro y la convivencia.