De música III
Realizada en la forja de Patricio Echeverría, Legazpia
La presencia de la música en la vida de Chillida fue una constante. Contrapunto, Música de las esferas, Música callada o la serie De música son algunos títulos que muestran su relación con la armonía, el ritmo y el sonido. Concretamente las esculturas de la serie De Música están inspiradas en la lectura de un texto de San Agustín, en el cual el filósofo aborda la música y sus particularidades métricas como un medio para comunicar con la divinidad.
Entre los compositores venerados por Chillida se encontraban Vivaldi, a quien dedicó dos homenajes, y Mozart, a quien consagró una de sus infinitas preguntas: “¿Por qué Mozart compone la mayor parte de su música con movimientos rápidos? ¿No será que intuye que no tiene tiempo, que por desgracia no caben en su obra demasiados adagios?”. Sin embargo, fue por Bach por quien sentía una mayor admiración, y quien ocupaba un lugar privilegiado en su pensamiento y en su creación.
Esta escultura iba a ser colocada en la plaza de la catedral de la ciudad de Bonn. Finalmente, por modificaciones en el proyecto, Chillida realizó otra obra para Bonn y De música III permaneció en el museo. Su forma está inspirada en la planta de la catedral, los semicírculos aluden estéticamente a la forma del ábside.