Locmariaquer IX

1989

Acero

87 x 75 x 78 cm

Realizada en la forja de Sidenor, Reinosa, Cantabria.

El nombre proviene de un pueblo de la Bretaña francesa que Chillida visitó junto a su familia. Allí, el artista tuvo la idea de investigar otra manera de buscar espacios y volúmenes. Este proceso de trabajo le vino a la mente a partir del descubrimiento de un hacha antigua que encontró durante un paseo y que llamó poderosamente su atención. Ya antes de comprarla, el artista sabía el uso que iba a hacer de ella. Estaba ansioso por llegar a casa, darle unos cortes y doblarla sobre sí misma para crear mediante los pliegues un espacio en su interior. De esa forma nació Locmariaquer I, Homenaje a René Thom, una escultura dedicada al matemático fundador de la teoría de las catástrofes.

En toda la serie que surgió de aquella primera obra, Chillida envuelve el espacio con chapas, lo rodea y le confiere su sentido, su ser. Siguiendo con la mirada las distintas dobleces de la materia, se descubre el juego en que Chillida se empeña.