El museo

“Yo en el País Vasco me siento en mi sitio, como un árbol que está adecuado a su territorio, pero con los brazos abiertos al mundo. Estoy tratando de hacer la obra de un hombre que es la mía, y como soy de aquí, esa obra tendrá unos tintes particulares, una luz negra que es la nuestra.”

Eduardo Chillida

Chillida Leku

El proyecto de Chillida Leku nació en 1983, cuando Eduardo Chillida y su mujer Pilar Belzunce compraron la finca de Zabalaga. Sin embargo, la idea venía de antiguo y rondaba como un sueño inalcanzable la cabeza del escultor: “Un día soñé una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y la gente caminara entre ellas como por un bosque.” Chillida encontró en el caserío Zabalaga, en sus campas y sus bosques, el lugar idóneo donde poder materializar su sueño. 

Chillida Leku es un museo único, confeccionado en sí mismo como una gran obra de arte. En él, la fusión entre arte y naturaleza se produce de una manera natural. La instalación de las esculturas no sigue ningún orden cronológico. 

El lugar en su conjunto está concebido como un gran espacio abierto que se puede recorrer de maneras diferentes. Siguiendo la filosofía del artista, el visitante puede visitar este espacio artístico dejándose guiar por su intuición, siguiendo el “aroma” de las obras, retomando aquí el término poético que Chillida empleaba para referirse a su proceso de trabajo: “Guiado por un aroma”.